La llama se apagó, no sé, matamos la ilusión, tal vez, y dónde quedo yo, en este mundo sin color,
sin historias que contarte, sin saber cómo explicarte. Que hoy te veo y aunque lo intente no se me olvida que eras tú el que no creía en las despedidas, que sigo siendo la misma loca que entre tus sábanas se perdía, y a fin de cuentas no soy distinta de aquella idiota que te quería. No importa como fue, ni quien. Queriamos beber, sin sed. Y donde quedo yo, en este mundo sin tu voz, ignorando las señales que me llevan a encontrarte. Que hoy te veo y aunque lo intente no se me olvida que eras tú el que no creía en las despedidas, que sigo siendo la misma loca que entre tus sábanas se perdía, Y a fin de cuentas no soy distinta de aquella idiota que te quería, que todavia espera verte sonrreir, que todavia espera verse junto a ti. Que hoy te veo y aunque lo intente no se me olvida que eras tú el que no creía en las despedidas, que sigo siendo la misma loca que entre tus sábanas se perdía, y a fin de cuentas no soy distinta de aquella idiota que te quería. Que sigo siendo la misma loca que entre tus sábanas se perdía, y a fin de cuentas no soy distinta de aquella idiota que te quería.
sin historias que contarte, sin saber cómo explicarte. Que hoy te veo y aunque lo intente no se me olvida que eras tú el que no creía en las despedidas, que sigo siendo la misma loca que entre tus sábanas se perdía, y a fin de cuentas no soy distinta de aquella idiota que te quería. No importa como fue, ni quien. Queriamos beber, sin sed. Y donde quedo yo, en este mundo sin tu voz, ignorando las señales que me llevan a encontrarte. Que hoy te veo y aunque lo intente no se me olvida que eras tú el que no creía en las despedidas, que sigo siendo la misma loca que entre tus sábanas se perdía, Y a fin de cuentas no soy distinta de aquella idiota que te quería, que todavia espera verte sonrreir, que todavia espera verse junto a ti. Que hoy te veo y aunque lo intente no se me olvida que eras tú el que no creía en las despedidas, que sigo siendo la misma loca que entre tus sábanas se perdía, y a fin de cuentas no soy distinta de aquella idiota que te quería. Que sigo siendo la misma loca que entre tus sábanas se perdía, y a fin de cuentas no soy distinta de aquella idiota que te quería.